Nuestra escuela nació del amor por el arte y de una herencia que no se pierde.
La directora Fiorella creció viendo a su abuelito tocar en un piano que ahora tiene 150 años con teclas de marfil. Este piano es un legado que sigue actualmente presente en la escuela.
Su abuelita también era artista, pintora, al igual que su abuelito. Ambos crearon muchas obras, que hasta el día de hoy, siguen guardando historias, memoria y creatividad en la sala de Casa Artes 19 22.
Entre esas paredes, de niña ella descubrió la música, luego la estudió y soñó con que la casa de sus abuelos siempre estuviera llena de arte.
Hoy, Casa de Artes 19 22 mantiene vivo ese legado, siendo un espacio donde generaciones aprenden y crean con el corazón.