Las clases de dibujo están dirigidas a niños, adolescentes y adultos, sin necesidad de experiencia previa. El aprendizaje es personalizado, adaptándose al ritmo, los intereses y los objetivos de cada estudiante.
El proceso puede orientarse tanto al dibujo artístico como al dibujo creativo y expresivo, abarcando estilos variados como dibujo realista, ilustración, boceto libre, manga, o caricatura, siempre elegido en conjunto con el docente.
No existen niveles con duración fija: cada persona avanza a su propio ritmo, desarrollando habilidades técnicas, sensibilidad visual y confianza creativa de forma progresiva y natural.